19 sept 2007

cita

hubo una vez
-era una noche cualquiera de esas-
una cama
en un cuarto
con su ventana al cielo
y ese cielo ventana
sorpresa astronomía
mostraba, expectante
un cuarto ya menguante
de luna florecida

apagué pronto entonces,
la luz
para que así
ni un solo reflejito
en la pared vidriosa
estorbase los brillos
lejanos, puntiagudos
que había ya por ver
¡teatro repentino!

y me acosté
-penumbra-
dispuesto a la función

aquellas expresiones,
como esta que yo cuento,
son ante las que
pido
-desde hace ya unos tiempos -
callar todo mi cuerpo

¡podrían tantas cosas,
hablarse sin aliento!
podría por ejemplo
decir de lo existente:
"celebro lo presente, benditos los caminos"
o exhibirse las listas
de largas sucesiones
confesiones antiguas
como vidriera abierta

pero no, antes que eso
ahí callar solo elijo
-y solo este silencio
en letras sigilosas
(¡son estas, y no otras!)
yo niego plenamente
aquí, y lo susurro
todo como un secreto
todo como una piedra
que vive en un arroyo
ajena a los collares
y para mí es preciosa-

esta es la historia de un secreto
esta es la historia de un silencio
de una manera
muy mía
de ya quedarme
muy quieto

de una luna menguante que yo creí
observar.

Y ahora no encuentro